Eolo en la Mulga

El viento del desierto luce un polvo rudo
quejido irascible
que levanta las latas
desde las muertes
de los chatos buses Silverton todos
cortados como ópalo en bruto
reclutados a una humillante servidumbre,
refugios del viento para camellos.
Puntuación de cuervos
fijados al aire.
La tierra es tus pulmones
pero las moscas se han retirado mientras el viento aúlla.
Hormigas perplejan
vértebras de cuarzo
de venas rojas.
Bajo esta orilla
mis ojos están perdidos. Este viento es una marea
sólo huesos se asolean
sobre la arena que lucha por respirar – esa columna de canguro
se asienta fastidiosa, 90° contra
los perímetros de piedra.
Profundiza, no asumas.
Un resoplido de emúes
se dispersa como semillas mientras me aproximo.
Este es un día evacuado
los pies crepitan sobre pimienta.
Hemos construido mucho
los genes saltantes tiemblan más allá
de nuestras manos.
Desfallece – esta dureza de diamante cierra la boca,
Se monta, escupe
ese brillo venidero forjado de las rocas.
Morir a través de un propósito
Doblar un destino inmóvil
el problema de la nueva connotación.
Sólo queda mierda seca sobre la estera de 100 kilómetros.
Concesión es rezo
excoriación,
hacemos cepillos.
Dios podría ser viento
& el cielo un sitio…
a salvo, lejos de sus manos.

Advertisements